confort en una passivhaus
08
Abr

¿cómo puedo medir el confort en una Passivhaus?

El aspecto más diferencial en una vivienda certificada bajo este estándar, es el confort, pero… ¿cómo lo puedo cuantificar?

Existe una prueba irrefutable:

  • Visitar una de las viviendas existentes en todo el territorio español, en las jornadas de puertas abiertas, que celebra la Plataforma Española de Passivhaus, e intercambiar impresiones con los usuarios; vivir y sentir por unas horas como se respira dentro de una vivienda de estas características.
  • Otra, que es la que vamos a contar aquí, es la base científica de todo esto, realizada para cuantificar esta sensación de confort, que en cada persona es distinta.

El científico danés Franger determinó que “el bienestar térmico, es aquel estado de la mente que expresa satisfacción con el ambiente térmico y es evaluado de forma subjetiva”. Con esta formulación realizó una serie de test, para llegar a obtener unos parámetros, que sirvieran para cuantificar ese confort térmico. Se basaba en reflejar la opinión de un numeroso grupo de personas sobre la sensación térmica experimentada durante estancias prolongadas en determinadas condiciones termo-higrométricas.

Franger obtenía con el parámetro PMV (Predicted Mean Vote) una escala de siete valores desde -3, que representa ambiente muy frío, hasta el +3, del ambiente muy caluroso, pasando por el 0 que representa la neutralidad térmica.

Los estudios de Franger se reflejan en la norma EN ISO 77300 donde, para evaluar el grado de confort térmico, se tiene en cuenta:

  • Temperatura seca del aire

  • La humedad relativa del aire

  • La temperatura radiante de los cerramientos del recinto

  • La velocidad media del aire

  • La actividad metabólica desarrollada en el recinto

  • El grado de vestimenta de las personas que ocupan el espacio

Balance térmico persona-ambiente

El PMV establece el desequilibrio térmico que tenemos las personas con el ambiente que nos rodea, es decir, la diferencia de la producción interna de calor de nuestro metabolismo y la pérdida de calor hacia el ambiente.

Una vez definido el PMV, se traslada a otro parámetro, que es el PPD (Predicted Percentage Dissatisfied), el porcentaje estimado de personas insatisfechas con el ambiente interior.

Para un ambiente confortable el PMV tiene que estar entre -1 y +1 y el resultado que se obtiene en la gráfica es de tres ambientes diferenciados: A, B y C con el 6%, 11% y 16% de personas insatisfechas respectivamente.

Passivhaus certifica que el ambiente interior de cualquiera de sus viviendas, va a estar representado por el ambiente A, y la normativa española vigente RITE en las zonas B y C.

Bien, pero ¿cómo?!!

La respuesta está en el propio proceso de diseño de una Passivhaus donde se tienen en cuenta muchos parámetros que RITE omite o tiene otros que generan disconfort:

  • Velocidad del aire máxima: PH limita a 0,10 m/s aunque recomienda 0,08 m/s mientras que RITE aumenta hasta 0,16 m/s en verano, esto quiere decir que en una PH no notaremos corrientes de aire de los sistemas de ventilación y en una vivienda convencional sí.

  • Asimetría térmica: Ph regula el gradiente máximo de temperaturas dentro de la vivienda (4,2 ºK de diferencia entre la temperatura ambiente y la envolvente térmica, < 5ºK entre el suelo y el techo, < 2ºK entre la cabeza y los pies de una persona sentada) y RITE no la define. Con esto se garantiza que ningún punto de la vivienda a lo largo del año estará por debajo de 17ºC, no hay zonas más atemperadas en la vivienda que otras, existe una perfecta simetría térmica.

  • Humedad absoluta en verano: Ph limita la producción interior de humedad en el interior para no producir disconfort 12 g/kg por ocupante y fija la humedad máxima en 70% mientras que RITE establece una horquilla de entre el 30-70%.

  • Frecuencia de sobrecalentamiento: Ph nos da el porcentaje de días en los que tendremos un grado más de lo que se considera el confort estando limitado al 10% y recomendado el 5%. La normativa RITE no tiene en cuenta este aspecto, las instalaciones están sobredimensionadas para las temperaturas extremas y en ocasiones poco reales.

Así, en el proceso de diseño de una Passivhaus, tenemos en cuenta valores que ayudan a conseguir el confort en la vivienda, como:

  • la velocidad del aire de impulsión,
  • la simetría térmica de la vivienda
  • control de la humedad en el interior, parámetros que ayudan a conseguir el confort en la vivienda.

En conclusión, el estándar Passivhaus va un paso más allá. Es capaz de medir cuantificar y garantizar el confort interno de las viviendas porque de poco nos sirve tener una vivienda con una gran eficiencia energética en sus instalaciones (con calificaciones A o B), si estas no nos pueden garantizar que estemos confortables en el interior, por eso la respuesta va a estar siempre en el DISEÑO, EN EL COMPONENTE HUMANO, TÉCNICO Y PASIVO, nunca en los componentes activos, solo acudiremos a estos cuando sea estrictamente necesario, así seremos eficientes y confortables