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Oct

Una idea española para construir la primera vivienda con impresora 3D en África

Cuando las buenas ideas y el talento se unen surgen cosas espectaculares que suponen todo un avance a nivel social. En este caso hablamos de la construcción de la primera vivienda mediante impresora 3D en África. Y todo ha sido obra de una startup española Be More 3D que se dedica a poner en pie hogares y paras ello usa la tecnología de impresoras 3D. 

Un grupo de emprendedores que surgieron alrededor de la Universidad Politécnica de Valencia y que ya logró el pasado año ser la primera empresa que logró en España edificar una casa in situ con este método tan innovador y novedoso

Vicente Ramírez, José Guillermo Muñoz, Joaquín Martín Rodríguez y José Luis Puchades son los cuatro miembros de esta formación. Tres arquitectos técnicos y un ingeniero electrónico cuya pasión es la construcción, y que han decidido enfocar sus esfuerzos hacia este ámbito.

“Queremos demostrar al mercado y al sector de la construcción que se puede construir en 3D y que es una alternativa competitiva”, apuntan. 

Ahora han vuelto a repetir la hazaña y esta vez han creado una vivienda de 32 m2 en 12 horas gracias a su tecnología de desarrollo propio.

Unas horas que les han bastado para poder abaratar los costes de construcción, por no hablar de que se favorece la producción de residuos, las emisiones de CO2, así como los riesgos laborales producidos durante la ejecución de la estructura.

¿Cómo lo han conseguido?

Y todo lo han logrado gracias al movimiento dinámico de esta impresora en 3 dimensiones que va dibujando el contorno de la construcción vertiendo sucesivas capas que fraguan y se solidifican una encima de otra hasta construir un muro firme de hormigón armado. El esqueleto de la esa casa. 

Por si fuera poco, este mecanismo tiene una capacidad de impresión ininterrumpida, un sistema de control de acceso de personas a la zona de trabajo, estabilizadores para el montaje, guías modulares que permiten edificar en cualquier terreno, un motor inteligente con comunicación Wi-Fi y una técnica de montaje rápida y segura.

Así, han calculado que una vivienda de 70 metros cuadrados se puede levantar en menos de 24 horas (la estructura). El precio final de estas casas que pretenden imprimir y vender rondará los 50.000 euros. “Para entrar a vivir”, dice.

“La construcción con impresión 3D es hasta un 35% más barata”, según estos emprendedores que ahora buscan financiación para poner en marcha todos esos nuevos proyectos.