19
Jun

Las casas pasivas han supuesto un mayor ahorro energético y confort durante el confinamiento

Hasta siete veces menos consumo que en una casa habitual, una temperatura constante durante todo el año y una mejor calidad del aire por sus sistemas de filtrado. Ventajas de las casas pasivas que ahora se han conocido mucho más tras el confinamiento.

Las viviendas pasivas se diferencian “notablemente” en cuanto a “ahorro energético y confort” de las construidas “en el último siglo”, que no prestaban atención a factores como “el aislamiento, el clima, el espacio donde estaban situadas o los beneficios que realmente puede aportar una casa por sí misma”, ha argumentado la directora técnica de Green Building Council España (GBCE), Paula Rivas.

A juicio de estos expertos, estas casas son una inmersión en todo lo que puede asociarse a un “hogar”, porque “transmiten paz, tranquilidad y seguridad”, a la vez que “se preocupan por valores como la salud y el bienestar”.

Para ser considerada sostenible, una vivienda debe “apoyarse en las tres patas de la sostenibilidad”, que son “la reducción del impacto que provoca en el entorno, la mejora del mantenimiento del edificio y la implicación con valores sociales como la salud”.

Así, entre las medidas habituales en el diseño de estas casas figura el uso sistemático de plantas para “crear microclimas que combatan las islas de calor de las grandes ciudades”, el refuerzo de la iluminación natural y la búsqueda de horizontes limpios, de manera que “al mirar por la ventana los obstáculos estén cuanto más lejos mejor para descansar la vista”.